Amelia Zamora explica qué hace un psicólogo en servicios sociales

El trabajo de los psicólogos en los servicios sociales es uno de los menos conocidos dentro de esta profesión, aunque resulta fundamental para la atención a familias y menores en situaciones de dificultad. Así lo ha explicado en una entrevista en Onda Cero Madrid Norte (100.1fm) la psicóloga Amelia Zamora, que desarrolla su labor en la Empresa Municipal de Servicios de Tres Cantos.

Durante su intervención, Zamora ha detallado cómo los profesionales de la psicología que trabajan en intervención social desempeñan una labor esencial en ámbitos como la protección de la infancia, la mediación familiar o la atención a colectivos vulnerables.

Apoyo psicológico a familias y menores

Según explica la psicóloga, la intervención social se desarrolla en múltiples recursos: desde los propios servicios sociales municipales hasta asociaciones o proyectos comunitarios. En su caso, su trabajo se centra principalmente en el programa de menores y familia.

Una de las tareas más habituales es acompañar a las familias en momentos de conflicto, especialmente en situaciones complejas como separaciones o divorcios. El objetivo es ayudar a gestionar el conflicto priorizando siempre el bienestar de los menores.

“Intentamos que las familias puedan poner el foco en los niños y niñas y gestionar mejor las relaciones en momentos difíciles”, explica Zamora.

Primera línea en la protección de la infancia

Otro de los ámbitos clave en el que intervienen los psicólogos de servicios sociales es el sistema de protección a la infancia. Los servicios sociales de atención primaria actúan como primer punto de investigación cuando existe sospecha de que un menor puede estar en situación de riesgo.

Estas alertas pueden proceder de distintos ámbitos de la comunidad, como centros educativos, sanitarios o vecinos. A partir de ahí, los profesionales analizan cada caso para determinar si el menor está sufriendo situaciones como desamparo, negligencia en los cuidados, malos tratos o abusos.

En función de los resultados de la investigación, los servicios sociales pueden proponer diferentes medidas de protección para garantizar la seguridad y el bienestar del menor.

Una mirada que va más allá del individuo

Zamora destaca que la principal diferencia entre la psicología clínica y la intervención social es el enfoque. Mientras que los psicólogos clínicos se centran más en los síntomas individuales y la salud mental, en el ámbito social se analiza también el contexto en el que vive la persona.

Esto implica tener en cuenta factores relacionales, familiares y sociales que pueden influir en el bienestar emocional. Entre ellos, cuestiones como la pobreza, la discriminación, el entorno familiar o las condiciones socioeconómicas.

Los psicólogos de intervención social tenemos que mirar no solo al individuo, sino también a los factores sociales y contextuales que pueden estar detrás del sufrimiento humano”, señala.

Qué estudiar para trabajar en intervención social

Para quienes estén interesados en desarrollar su carrera en este ámbito, la psicóloga explica que el primer paso es cursar el grado universitario en Psicología. Posteriormente, existen másteres especializados en psicología de la intervención social que permiten orientar la carrera profesional hacia este campo.

Además, recomienda complementar la formación con especializaciones según el área en la que se quiera trabajar, como intervención con menores, violencia de género, dependencia o terapia familiar.

Entre los conocimientos especialmente útiles para esta profesión destacan áreas como el neurodesarrollo, la teoría del trauma, la psicología evolutiva o la terapia familiar, fundamentales para comprender cómo las experiencias de la infancia influyen en el desarrollo de la personalidad.

Una profesión en constante formación

Zamora subraya que la intervención social exige una actualización constante de conocimientos, ya que las realidades sociales evolucionan y plantean nuevos retos a los profesionales.

En este sentido, destaca la importancia de comprender cómo factores como las condiciones socioeconómicas, el tipo de apego en la infancia o las circunstancias familiares pueden influir en el desarrollo de los menores y en su bienestar futuro.

Con su trabajo diario en los servicios sociales de Tres Cantos, profesionales como Amelia Zamora contribuyen a ofrecer apoyo psicológico y social a familias que atraviesan momentos complejos, reforzando la red de protección que garantiza el bienestar de los menores y de las personas más vulnerables de la sociedad.