Curiosidades sobre los parásitos, los seres vivos que pueden llegar hasta a nuestro intestino
Pulgas, garrapatas, tenias, piojos o lombrices intestinales... Los parásitos tienen varias formas en la vida animal aunqeu todas tienen en común que viven a expensas de otros organismos. Hoy en la sección La Iberozona, de la mano de los biólogos de Iberozoa, Manuel Mármol Melendo, nos habla de estos seres vivos con mala fama y que pueden estar hasta en nuestro intestinos.
Qué es un parásito
P: ¿Qué consideramos exactamente un parásito?
R: Un parásito es un organismo (puede ser un animal, un hongo, una bacteria, o incluso una planta) que vive a expensas de otro organismo, al cual le produce un perjuicio. A veces este perjuicio es muy pequeño y ni se nota. Otras veces pueden producir molestias o diversos problemas de salud, y a veces puede producir la muerte, aunque a la mayoría de parásitos no les interesa realmente matar.
P: Y ¿por qué no le interesa a un parásito matar a su huésped?
R: Bueno, primero que nada, quiero hacer una aclaración muy rápida, porque este es un error muy común en nuestra forma de hablar. Siempre hablamos de que si el parásito entra a un huésped, pero en realidad el término correcto es hospedador. No sé de donde viene lo de huésped, yo mismo también lo digo a veces mal (si se me escapa alguna vez durante esta charla pido disculpas jaja), pero claro pensadlo, cuando tú te hospedas en casa de alguien, el huesped eres tú, el dueño de la casa es el hospedador. Pues con los parásitos igual, el dueño del cuerpo que parasitan es el hospedador, no el huésped.
Y respondiendo a tu pregunta: a un parásito no le interesa matarte porque básicamente pierde la gallina de los huevos de oro. La mayoría de parásitos son incapaces de sobrevivir o de reproducirse sin un organismo hospedador.
La tenia, un parásito intestinal
Pensad por ejemplo en una tenia, no sé si sabréis lo que es: son estos gusanos planos muy largos que viven dentro de los intestinos de grandes mamíferos, a veces se nos meten a los humanos si comemos carne mal cocinada de un animal infectado. Bueno pues estos gusanos no tienen sistema digestivo. ¿Para qué? Viven en un intestino, ya tienen a su alrededor un montón de comida que su hospedador ya ha digerido, simplemente absorben los nutrientes y yasta. A lo largo de la evolución perdieron el estómago, los intestinos y el resto de organos digestivos simplemente porque ya no le hacían falta, y esto hace que ya no puedan alimentarse por sí solas. En el momento en el que el animal en el que está la tenia muere, la tenia no tiene como seguir alimentándose y muere también.
Pensemos ahora en los mosquitos, que, para el que no lo sepa, son el animal que más muertes humanas provoca al año. Los mosquitos no matan porque les interese matarnos, cada persona que muere es una persona menos a la que chuparle sangre. Matan por accidente, porque al ir picando de persona en persona se llevan las enfermedades de una persona a otra, pero a ellos no les interesa matarnos, simplemente las enfermedades se aprovechan de ellos para transportarse.
El covid, otro parásito
Y por último, un caso que a todos nos ha tocado de cerca: el Covid. El covid es producido por un virus, que al final de cuentas es un parásito celular. ¿Por qué cuando la gente empezó a vacunarse, salía en la tele que empezaron a aparecer nuevas cepas de covid que eran menos mortales? Porque con las vacunas el virus lo tenía más complicado para infectar a nuevas personas, y si las pocas personas a las que infectaba encima se morían por la enfermedad, pues el virus desaparecía, por eso tuvo que adaptarse y volverse menos mortífero, porque ya no le rentaba ir eliminando a su gallina de los huevos de oro.
P: ¿Qué función tiene un parásito en la naturaleza? Porque tal como nos lo has contado, aunque no tengan intención de matar, si que pueden hacerlo por accidente o, como poco, nos perjudican a nosotros, perjudican a los animales... ¿De qué sirven los parásitos?
R: Primero que nada, un organismo no tiene porque cumplir una función. El objetivo de todo organismo es vivir su vida, reproducirse y ya está, no tiene por qué estar haciendo un bien al ecosistema o al ser humano, eso es una visión un poco utilitarista que le hemos dado los humanos porque nos interesa proteger la naturaleza y los organismos que la componen para nuestra propia supervivencia.
Dicho esto, los parásitos sí que tienen varios usos para el ecosistema. El principal es controlar las poblaciones de otros organismos. No matan, pero sí que perjudican y debilitan a su hospedador, y lo hacen más vulnerable a que muera por enfermedades o por depredadores, por lo cual al final contribuyen a bajar los números de según qué especies y a equilibrar el ecosistema. Claro, pensad por ejemplo que algunas presas son tan fuertes, tan rápidas o tan escurridizas, que los depredadores a veces no pueden con ellas si están sanas. Los parásitos al final actuan como ayudantes de los depredadores. De hecho, a veces, la ayuda es muy explícita, ya que pueden incluso alterar el comportamiento de su hospedador: existe por ejemplo un parásito unicelular llamado toxoplasma, que se les mete a las ratas y otros roedores, y hace que pierdan el miedo a los gatos y que se vean atraídos por la orina de felino, con lo cual es más fácil que el gato se los coma, y ahí es cuando el parásito pasa al gato, que es el animal que realmente le interesa, porque es dentro del que completa su ciclo vital. Las ratas son solo un medio para llegar hasta el gato.
Parásitos impulsan la evolución
Por otro lado, los parásitos impulsan la evolución. Es un poco como una carrera armamentística, los hospedadores evolucionan para evitar y resistir mejor a sus parásitos, y los parásitos a su vez evolucionan para seguir infectándolos. Son una fuerza de selección natural más.
Y precisamente esas presiones evolutivas han hecho que algunos parásitos sean muy específicos, y se hayan especializado en afectar solamente a una o unas pocas especies. Este tipo de parásitos suelen proliferar cuando hay mucha densidad de alguna de las especies en las que se especializan, cuando hay sobrepoblación, por lo que son una forma más que tiene la naturaleza de regular su propio equilibrio. De hecho, el ser humano actualmente aprovecha también esto, por ejemplo para control biológico de plagas. Tú tienes una plaga de algún insecto en un cultivo e introduces parásitos específicos que solo afecten a esa plaga y de esta forma la eliminas o la controlas sin necesidad de usar pesticidas, que sí se quedan en los alimentos y son perjudiciales para la salud.
Claro, la cosa cambia cuando nos enfrentamos a parásitos que sí nos afectan a nosotros. Esos ya no nos gustan porque obviamente no nos gusta ser el alimento de nadie más. Igual que a una cebra no le gusta un león, aunque el león sea también necesario también para el ecosistema. Y ojo, aquí no estoy diciendo que nos dejemos parasitar, o que no haya que luchar contra estos parásitos ni nada por el estilo, eh? Igual que una cebra está en su derecho de defenderse de un león, nosotros estamos en nuestro derecho de matar, por ejemplo, un mosquito que nos entre en casa, para que no nos pique. Pero una cosa es eso y otra es erradicar los mosquitos de la faz de la Tierra, como se propone a veces. Porque si se extinguieran los mosquitos, por mucho que a nosotros nos fastidien, las consecuencias serían terribles.
P: Pues mira que los mosquitos son uno de los bichos más odiados yo creo. Yo creo que muchos de los que nos estarán escuchando ahora habrán pensado alguna vez "¿Por qué están aquí? Si solo sirven para molestar", aunque por lo que cuentas también tendrían un papel controlando las poblaciones de otros animales, no?
R: Creo que todos nos hemos preguntado alguna vez eso. Pero es que además de controlar a otros animales, los mosquitos hacen más cosas. Para empezar solamente las hembras chupan sangre, los machos se alimentan de néctar de las flores y son polinizadores muy importantes en áreas pantanosas. Además, las larvas, que son acuáticas, se alimentan de materia orgánica en descomposición, con lo cual contribuyen al reciclaje de nutrientes. Y tanto larvas como adultos sirven de alimento a muchísimos animales, desde aves hasta anfibios, pasando por peces, reptiles, insectos y murciélagos, entre muchos otros. Por tanto, nos guste o no, son un eslabón importante en muchos ecosistemas.
Dicho esto, no se puede ignorar que suponen un problema de salud humana importante. De nuevo, los mosquitos son el animal que más muertes provoca en el mundo por las enfermedades que transmiten. Y podemos (y debemos) hacer muchas cosas al respecto: promover la vacunación de las enfermedades que transmiten, matar a los que nos entren en casa, usar repelente de mosquitos si visitamos zonas donde haya muchos, proteger a los animales que se los comen en las ciudades (como golondrinas, murciélagos o salamanquesas, que son animales que a veces no nos gustan tampoco demasiado pero que es muy útil tener cerca para que no haya tantos mosquitos). Y en el peor de los casos, fumigar los núcleos urbanos. Pero una cosa es eso y otra es erradicarlos por completo.
Este argumento de "no, es que a los mosquitos habría que extinguirlos a todos"... No. Lo que hay que buscar es cómo eliminar a los mosquitos y otros parásitos de nuestras vidas, no cómo eliminarlos por completo de la faz de la Tierra, porque eso, aunque no lo creamos, nos tendría también consecuencias a largo (y puede que no tan largo) plazo.
Parásitos en el mundo vegetal
P: Una última pregunta antes de acabar. Al principio habías dicho que un parásito podía ser un animal, un hongo, o incluso una planta. ¿Cómo es eso? ¿Las plantas también pueden parasitarnos?
R: Pues hasta donde sé no hay ninguna planta que pueda parasitar al ser humano, pero sí que pueden parasitar a otras plantas. Hay bastantes tipos diferentes de plantas parásitas, pero muchas tienen en común que no son verdes, porque, como hablábamos antes con las tenias, no necesitan serlo. El color verde en las plantas viene dado por la clorofila, que es la molécula que les permite hacer la fotosíntesis y obtener alimento. Pero las plantas parásitas no hacen fotosíntesis, sino que tienen como unas raíces especiales, llamadas haustorios, que meten dentro de otras plantas y con ellas les roban los nutrientes que esas plantas han sintetizado previamente con la fotosíntesis. Como ves el mundo de los parásitos es super diverso y está lleno de casos super curiosos.