Curiosidades sobre los tritones y salamandras, anfibios con mala fama

Tritones y salamandras son dos de los anfibios mas interesantes de la geografía española aunque sus particularidades (el aposematismo o su toxicidad) les han generado mala fama

Las salamandras no nacen del fuego, como se creía en la Edad Media, sino que aparecían en troncos en llamas porque antes se habían refugiado en los troncos

El ritual de reproducción de los tritones es singular: el macho baila aleteando sus crestas nupciales y envía sus feromonas en el agua para inducir a la hembra a reproducirse

En la sección La Iberozona, Antonio Martín, presidente de la Asociación Iberozoa, nos habla hoy de curiosidades de salamandras y tritones, dos anfibios con mala fama pero importantes en sus ecosistemas.

¿Por qué asociamos salamandras a la brujería?

Antiguamente hemos asociado los herpetos (es decir, anfibios y reptiles) a cuestiones negativas como el veneno, la peligrosidad e incluso el pecado. En otras partes del mundo donde las especies son mucho más peligrosas esto no pasa, incluso son venerados como deidades. Aquí ocurre por dos motivos: la imagen social de salamandras y tritones sufre la herencia cultural vinculada al cristianismo. Y también a un accidente histórico. En el siglo XVIII Linneo (el padre de la taxonomía moderna que clasificó a una gran cantidad de plantas y animales) clasificó juntos a anfibios y reptiles e incluso a peces cartilaginosos como los tiburones. En su obra, la frase que comenzaba este capítulo decía “¡Terribles son tus obras, oh Señor! En la multitud de tu poder, tus despreciadores te medirán”.

Los adjetivos que usaba para describirlos científicamente fue que eran fríos, infectos, repugnantes, sucios. Incluso pidió a un amigo suyo que escribiera este capítulo.

Sin embargo, los anfibios y los reptiles son animales muy importantes para los ecosistemas y con gran cantidad de singularidades evolutivas y ecológicas que cada vez nos sorprenden más y cambian la opinión de niños y mayores, y hoy vamos a ver ese ejemplo aplicado con anfibios de la Comunidad de Madrid.

Tritones y salamandras, anfibios con cola

Los anfibios ibéricos se dividen en dos grupos: anfibios sin cola o anuros (sapos y ranas) y anfibios con cola (urodelos, tritones y salamandras). Hoy hablaremos de los urodelos de la Comunidad de Madrid, empezando por la salamandra común. Se trata de un animal inconfundible gracias a su coloración amarilla y negra. Estos colores advierten de su potencial toxicidad o mal sabor a sus depredadores y por eso esta estrategia se llama aposematismo. Antiguamente se pensaba que donde se bañaba una salamandra ya no podía beber el ganado por este veneno, pero nada más lejos de la realidad: este veneno solo es peligroso si ingieres la salamandra directamente o entra en contacto con tus mucosas, y las salamandras no se bañan en los ríos para envenenarlos, sino para dar a luz. No ponen huevos, paren a sus crías vivas en los arroyos de montaña. De hecho, las larvas de salamandra son excelentes indicadores de la calidad del agua y muy poco tolerantes a la contaminación, por lo que son un buen síntoma de la salud del agua.

Por qué el nombre de salamandras de fuego

En Europa se la conoce como "fire salamander" o salamandra de fuego, ya que se pensaban que nacían de las llamas: cuando hacían hogueras con troncos del bosque salían salamandras del fuego. Obviamente esto es porque estaban refugiadas en esos troncos y huían despavoridas, pero nosotros hemos asociado esta observación a dos aspectos culturales muy interesantes: el primero, ha condicionado que la salamandra sea uno de los principales símbolos de la alquimia; el segundo, más moderno, es que da nombre e inspira a uno de los Pokémon más famosos: charmander, de tipo fuego.

Los tritones son otros anfibios con cola. El más grande y peculiar es el gallipato, que sorprende por su capacidad para sacar las costillas, sus visitas al espacio y su aplicación a la biomedicina.

Tritón jaspeado y tritón pigmeo

Otros tritones muy llamativos son el tritón jaspeado y el tritón pigmeo. Ambos son muy parecidos: tienen un color verde con manchas negras como si fueran un leopardo y una raya naranja o incluso una cresta en el lomo. El Sistema Central actúa como barrera biogeográfica para ambas especies: al sur tenemos al tritón pigmeo y al norte el tritón jaspeado.

La última especie de tritón autóctona de la Comunidad de Madrid es el tritón ibérico. Es el más pequeño de los tritones y se reconoce fácilmente por su color pardo y su barriga rojo intenso con puntos negros. Vive al Oeste de la Comunidad de Madrid.

La plasticidad fenotípica de los tritones

Las 3 especies de tritón comparten muchas curiosidades. La más importante es la plasticidad fenotípica: son capaces de cambiar su aspecto o fenotipo según donde van a pasar la siguiente etapa, si en el agua o en la tierra. Si se seca la charca y tienen que refugiarse del calor, su piel se vuelve dura, su cola cilíndrica y cambian a una fase terrestre. Si se acercan las lluvias y el momento de la reproducción porque las charcas tienen agua, su piel se vuelve fina y apta para recibir las sustancias químicas del agua, su cola se vuelve plana para nadar e incluso algunos machos desarrollan crestas nupciales dignas de exhibición, pasando a fase acuática. ¡Y todo este cambio corporal ocurre en apenas unos días!

El macho tritón baila ante la hembra para reproducirse

Una vez en el agua empieza el ritual de reproducción: el macho “baila” con la hembra aleteando y empujando las feromonas en el agua para inducirla a la reproducción. Una vez se produce la fecundación, la hembra esconde los huevos uno a uno por toda la charca, poniéndolas sobre hojas subacuáticas y doblando las hojas para protegerlos de depredadores, enfermedades e incluso de la radiación solar.

Existe una última especie de tritón en la Comunidad de Madrid: el tritón alpino. Aunque es una especie autóctona en la Península Ibérica, solo vive en la Cordillera Cantábrica y Pirineos.

En el siglo pasado, alguien realizó una suelta de tritones alpinos en las frágiles lagunas de alta montaña de Peñalara y desde entonces han desplazado a las especies autóctonas como el tritón jaspeado.

Sin embargo, en el Catálogo de Especies Amenazadas de la Comunidad de Madrid figura como una especie en peligro a la cual hay que proteger, cuando debería ser todo lo contrario, una invasora a la cual hay que erradicar.

Actualizar el catálogo de especies amenazadas de la Comunidad de Madrid, incluidos salamandras y tritones

Esto demuestra la necesidad de actualizar el catálogo de la Comunidad de Madrid, que se publicó en 1992. No solo hay que actualizar este catálogo por estos errores, sino porque todos los anfibios probablemente estén mucho más amenazados y se necesiten medidas urgentes. "La realidad es que no se ha revisado su situación a nivel legal en más de 32 años. Y todo apunta a que, al igual que en el resto de España y del mundo, están en una profunda crisis", dice Antonio Martín.

Para seguir teniendo entre nosotros a estos animales (salamandras y tritones) tan peculiares, necesitamos urgentemente la actualización del catálogo de la Comunidad de Madrid y la aprobación de medidas de conservación.