“Destacamentos penales: memoria de hierro y sangre” en Lozoyuela
El próximo jueves 29 de mayo a las 10:00 horas, el término municipal de Lozoyuela acogerá el acto de memoria democrática “Destacamentos penales: memoria de hierro y sangre”, organizado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática junto con la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid.
El evento se celebrará en el entorno del destacamento penal filial de Garganta de los Montes, un antiguo campo de trabajo forzado donde durante los años 40 del siglo pasado centenares de reclusos participaron en la construcción del ferrocarril Madrid-Burgos bajo el régimen penitenciario del franquismo.
En la sección 'Más que historias' de Onda Cero Madrid Norte, el arqueólogo Fernando Colmenarejo, ha acudido a los estudios para hablar de algunas curiosidades de este destacamento y trasladar su emoción por un evento como el que tendrá lugar el 29 de mayo.
El destacamento penal de Lozoyuela: historia de trabajo forzado
Este destacamento comenzó su actividad en febrero de 1944, en plena dictadura franquista. Su objetivo principal era que los presos contribuyeran a las obras de la línea férrea Madrid-Burgos, en concreto, al tramo comprendido entre Garganta de los Montes y Lozoyuela. De esta forma, los presos conseguían una reducción de su condena a base de trabajos. Un periodo, que según ha destacado Colmenarejo, duró más de 40 años. Hasta la finalización de los trabajos.
Aunque inicialmente el destacamento estaba formado por reclusos comunes en 1945 se incorporaron también presos políticos. Según las memorias de la Dirección General de Prisiones de la época, las condiciones de vida eran extremadamente duras y la separación entre presos comunes y políticos era estricta, evitando el contacto entre ambos grupos para dificultar la propagación de ideas políticas contrarias al régimen.
Fernando Colmenarejo ha destacado que en sus trabajos como arqueólogo en los que ha llegado a excavar yacimientos visigodos ha encontrado edificios habitacionales mucho mejores que las que se han encontrado en estos destacamentos, por lo que las condiciones en las que vivían, tanto los presos como sus familias, eran muy deficientes.
El arqueólogo también se ha pronunciado por la pena que sufrían las mujeres de esos presos, tanto esposas como madres, al ser etiquetadas y vigiladas por si daban cobijo a algún desertor. "Se decía que los destacamentos eran cárceles sin rejas".
La obra clave: el túnel de Mata-Águila
Uno de los trabajos más relevantes realizados por los penados fue la construcción del túnel de Mata-Águila, una infraestructura ferroviaria de gran envergadura, con 2.482 metros de longitud. Debido a su complejidad, se habilitó incluso un sub-destacamento en la boca del túnel para albergar a los presos durante su construcción.
Más de 500 reclusos trabajaron en esta zona durante casi dos años. En junio de 1946, ambas galerías del túnel ya estaban excavadas y, tras labores de consolidación, en 1947 se dio por concluida la obra. Fue, probablemente, la intervención más significativa en la zona tras la construcción del túnel de Somosierra.
Aunque en la zona norte de Madrid se hayan 11 destacamentos de este tipo encargados de la construcción de la línea ferroviaria Madrid-Burgos que comenzaba en la estación de Chamartín.
Memoria democrática y visita guiada
La jornada del 29 de mayo incluirá una ruta guiada de 10 minutos por los restos del destacamento penal. Se recomienda llevar ropa y calzado cómodo. El punto de encuentro será un aparcamiento cercano al lugar, accesible en este enlace: https://maps.app.goo.gl/5exZAqiEcd3TUurM7.
Durante el acto se podrá observar el estado actual de las instalaciones penitenciarias, aún en pie pese al deterioro, y que permiten imaginar las precarias condiciones de vida y trabajo que sufrieron los reclusos.