Dos investigadoras de la UAM demuestran por primera vez el uso del olfato en tucanes y guacamayos
El estudio se ha llevado a cabo en Costa Rica
Sus conclusiones podrán ser aplicadas en la mejora de la calidad de vida de las aves en cautiverio
Siempre se ha dicho que el sentido principal de las aves es la vista, pero dos investigadoras de la UAM han demostrado por primera vez el uso del olfato en tucanes y guacamayos, ¿cómo lo han hecho? ¿qué significa esto?
Loros y guacamayos, protagonistas del estudio
Aunque ya se han realizado estudios del olfato en grupos de aves como las marinas, existen otros grupos de los cuales aún no existe información al respecto. En el caso de las psitácidas (loros y guacamayos), se pensaba que apenas tenían un olfato funcional ya que estudios de la anatomía del cerebro mostraban un bulbo olfatorio muy pequeño en comparación con otras especies de aves.
Las investigadoras señalan que, en el caso de los ranfástidos (tucanes), no existía información al respecto, incluso puede leerse alguna página web que afirma que estos no pueden oler (https://www.birdnote.org).
De forma similar, resaltan que en el caso de los loros y guacamayos también podemos encontrar información en internet afirmando que no usan el olfato para localizar el alimento (https://www.macaw-facts.com).
"Con la motivación de esclarecer estas cuestiones, realizamos un sencillo test consistente en tres recipientes cerrados con pequeños agujeros para permitir la salida del color, pusimos dentro de estos algodón empapado en agua, o vinagre o bien en zumo de banana y papaya, y grabamos la interacción de las aves con estos recipientes. Nuestros sujetos de estudio fueron tucanes, guacamayos y amazonas de diferentes centros de rescate y rehabilitación de Costa Rica", explica Mª Carmen Hernández, investigadora postdoctoral de la UAM.

Tras analizar los vídeos, descubrieron que los tucanes (Ramphastossulfuratus y Ramphastosambiguus) y los guacamayos rojos (Ara macao) dedicaban más tiempo a interactuar con el recipiente correspondiente al olor de papaya y banana. Estas frutas están presentes de forma habitual en su dieta, por lo que parece indicar que sí utilizan el sentido del olfato para detectar el alimento.
Por el contrario, en el caso de las amazonas (Amazonaautumnalis y Amazonaauropalliata), hallamos un efecto diferente, y es que parecían pasar menos tiempo con el recipiente de olor a vinagre, lo cual sugiere que este podría ser un olor desagradable para estas especies, sin embargo, sería necesario ampliar el estudio para poder corroborar este hecho.
Aplicación: mejora la calidad de vida de aves en cautiverio
En definitiva, este estudio pone de manifiesto que tucanes y guacamayos poseen un olfato funcional que pueden utilizar para localizar frutas, y que parece posible que el olfato también juegue un papel relevante en las amazonas.
Con el trabajo las investigadoras también pretenden hacer énfasis en la importancia de incluir el sentido del olfato en los protocolos de enriquecimiento ambiental para aves de estos grupos, con el objetivo de mejorar los estándares de calidad de vida de las aves en cautiverio.