Estos son los hábitos saludables para prevenir caries y otras enfermedades bucodentales
Si queremos evitar enfermedades bucodentales, debemos emprender hábitos saludables como el cepillado dental diario y a la hora de cepillarse no olvidar la lengua, donde pueden acumularse bacterias
Es recomendable limitar el consumo de dulces, y en general los alimentos con alto contenido de azúcar, así como priorizar en la dieta las frutas y verduras y los lácteos
La Clínica Dental Sánchez González recuerda que hay que retirar el chupete entre los 2 y 4 años con el fin de
Si queremos evitar las enfermedades bucodentales, conviene priorizar la prevención y los hábitos saludables que fortalezcan nuestros dientes y reduzcan el riesgo de caries. El cepillado dental diario (tres veces al día), la ingesta de alimentos que protejan los dientes así como la reducción de dulces con demasiado azúcar ayudarán a tener una dentadura más sana. El doctor Daniel Sánchez Vicario, director médico de Clínica Dental Sánchez González, con dos centros en Fuenlabrada y en Villaviciosa de Odón, ha dado en Más de Uno Madrid Norte, claves para tener hábitos saludables dentales. Hace unos meses ya habló de implantes dentales.
¿Cuándo deberíamos empezar con los hábitos saludables dentales?
R: La prevención es lo más importante porque consiste en evitar las patologías futuras gracias a inculcar hábitos saludables. Los niños es quizás en los que más incidimos porque cuando se aprende de niño, se sigue haciendo de adultos. Lo que hacemos es explicar a los padres, como deben enseñar a sus niños como hacer un cepillado dental.
Por cierto les explicamos que aunque los dientes de leche se vayan a caer, también se deben cepillar. Y se debe hacer desde el primer diente que sale. Al principio se puede hacer con una gasa húmeda y luego ir cambiando a cepillos infantiles acordes a su edad. Poco a poco debemos enseñar a los niños a cepillarse y haciendo que este hábito sea divertido. Es importante recordar que deben cepillarse todas las caras de los dientes y seguir un orden para que no se nos olvide limpiar ninguno. Para ello se puede dedicar unos dos minutos a la limpieza bucal.
Hábitos de vida saludables bucodentales
También es importante inculcar otros hábitos de vida saludable, como una alimentación sana. A veces los padres dan como premio dulces a los niños, lo que es desaconsejable, y es preferible otros alimentos probióticos, que tengan vitámina A, C, calcio, por ejemplo.
También me gustaría señalar que las maloclusiones se deben a varios factores. Una idea sería retirar los chupetes cuando los bebés tienen entre 2 y 3 años. Asimismo la bollería que se da a los niños actualmente como bollería industrial o zumos azucarados, perjudican la salud e incluso hacen que los maxilares no se desarrollen adecuadamente y no entren los dientes dentro de los maxilares. En ese sentido deberían comer alimentos más duros como bocadillos, o fruta. Como alimentos, los lácteos son importantes, como el yogur o la leche.
Qué hay que hacer para reducir el riesgo de caries
La caries es una destrucción del tejido dental debido a unos ácidos que provocan unas bacterias gracias al azúcar. Aquí queda involucrado el diente, la dieta, la saliva del paciente, y el microorganismo. Entonces como consejos para evitar caries, es importante no consumir esos alimentos azucarados (caramelos, pasteles, también carbohidratos), que generarán el ácido que destruye el diente.
Otra cuestión importante es el cepillado dental, en cada comida importante, durante unos dos minutos cada vez para limpiar bien todos los dientes. Además la limpieza debería ser excelente antes de acostarse, porque por la noche generamos menos saliva.
Otro hábito saludable bucodental es utilizar seda dental, cepillos interproximales, beber mucha agua, y la toma de alimentos probióticos. Y no olvidarse de cepillarse la lengua, porque ahí quedan restos de comida y bacterias.
Y en cuanto al bruxismo, cómo podemos prevenirlo
El bruxismo es apretar o rechinar los dientes sin necesidad. Se hace sobre todo por la noche durmiendo sin darnos cuenta. Y le ocurre a una de cada cuatro personas. El bruxismo se debe a un desajuste de la articulación de la mandíbula. Y eso genera desde dolores articulares y dolores del músculo masetero cerca del oído, hasta desgaste de los dientes, roturas de restauraciones, etc. Hay varias maneras de evitarlo. Una de las principales es comprobar con el dentista si existe alguna maloclusión o interferencia que se puede retocar en clínica. O incluso hacer ortodoncia para que tenga una oclusión estable. Pero si sabemos que el paciente es bruxista, debería ponerse una célula de descarga, un aparato que se coloca en el maxilar superior por lo general, y da una separación entre dientes de entre dos y tres milímetros para evitar ese bruxismo. En unos casos funciona, y en otros protege.