Expertos de la UAM vuelven a la Antártida para recabar datos sobre los centinelas del cambio climático

Biólogos de la Universidad Autónoma de Madrid comenzarán una nueva campaña del proyecto Meridian en la Antártida que, entre otras cuestiones, analiza la respuesta de la microbiota al cambio climático. El objetivo es recabar datos sobre la microbiota antártica que son una especie de centinelas del cambio climático.  Samuel Cires, profesor de Biología en la Facultad de Ciencias de la UAM e investigador principal del proyecto Meridian ha hablado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) sobre los fines del proyecto.

Cires ha explicado que el proyecto servirá para profundizar en el estudio de la microbiota, los microorganismos que hay el suelo antártico, y su papel en los ecosistemas polares. También en cierto modo su papel frente al cambio climático puesto que estos microorganismos actúan como reguladores del almacenamiento de gases de efecto invernadero.

Según Cires, de hecho estos microrganismos así como los parajes antárticos son considerados como una especie de centinelas que hablan de la evolución del calentamiento de la Tierra.

En realidad esta es la segunda campaña de trabajo de Meridian en la Antártida puesto que a principios de este año, el equipo de la UAM instaló sensores y trampas de nieve en la zona. En este sentido se analizarán los datos obtenidos por estos artilugios y se añadirán otros muestras para entender mejor la dinámica de las comunidades microbianas.

Novedades

La UAM ha calificado de “exitosa” la primera campaña realizada en el ejercicio anterior, en la que se establecieron los sitios de muestreo y se instalaron sensores ambientales en distintas cuencas y lagos.

Ahora  el equipo científico regresa a los mismos puntos con el fin de continuar con la recogida de datos y ampliar el alcance de la investigación.

Además esta segunda campaña permitirá validar y comparar los resultados obtenidos previamente junto con los que se han recogido durante el invierno antártico. Y se incorporarán nuevas muestras y mediciones que contribuirán a entender mejor la dinámica anual de las comunidades microbianas en suelos antárticos.

Durante esta segunda campaña, se reforzará el trabajo iniciado con la instalación permanente de sensores autónomos en suelo y agua que registrarán en continuo y a largo plazo variables clave como temperatura, humedad, radiación solar, nivel del agua y oxígeno disuelto. Además, se ampliará el estudio morfológico de las cubetas lacustres, lo que facilitará una mejor interpretación de las condiciones ambientales locales y su influencia sobre la microbiota del suelo.