La Iberozona: Mujeres científicas en la Historia
Hipatia es una de las primeras mujeres de las que se tiene constancia que estudió y enseñó matemáticas.
Maria Sybilla Merian combinó ciencia y arte para convertirse en una de las más grandes ilustradoras y entomólogas de todos los tiempos.
Mary Anning fue quien descubrió por primera vez los fósiles del jurásico que revolucionaron completamente la historia de la tierra.
Estamos a punto de conmemorar el 8 de marzo, día de la Mujer, cuyo objetivo es sensibilizar a la sociedad y potenciar la igualdad real de género. También recordar la lucha de las mujeres por su participación en la sociedad, y en todos sus ámbitos.
Hoy en la sección La Iberozona de Onda Cero Madrid Norte (100.1fm) hemos dedicado unos minutos a hablar de tres mujeres clave en el mundo de la Ciencia y la Divulgación de Naturaleza de la mano de Marina García Sarmiento, Coordinadora de Divulgación en Iberozoa.
Conocer referentes femeninos en diferentes sectores
Hace unas semana ya se conmemoró el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Es importante de conocer referentes femeninos en la ciencia y tener referentes femeninos en la ciencia es esencial para construir un futuro más diverso y equitativo.
A lo largo de la historia, muchas mujeres han desafiado los límites impuestos por su tiempo, abriendo caminos con su curiosidad, ingenio y determinación. Visibilizar sus logros no solo reivindica su legado, sino que inspira a nuevas generaciones a imaginarse a sí mismas como protagonistas del descubrimiento y la innovación.
Hipatia de Alejandría (S. IV A.C.)
A lo largo de la historia ha habido muchas mujeres que han sido maestras y eruditas, e Hipatia es una de las primeras mujeres de las que se tiene constancia que estudió y enseñó matemáticas.
Nació en el s.IV en la metrópoli de Alejandría, actual Egipto y centro cultural antiguo que en ese momento formaba parte del Imperio Romano. Desde pequeña se interesó por el mundo de las ciencias y la astronomía. Era hija y discípula del matemático y astrónomo Teón, figura notable en la época.
Hipatia logró abrirse paso y progresar en una era donde a las mujeres se les negaba el conocimiento. Estudió en el Museo, centro de investigación científica donde trabajaba su padre y también viajó a Atenas y Roma para formarse. Se convirtió en una maestra neoplatónica brillante que impartía lecciones de matemáticas, filosofía y astronomía. ¡La gente viajaba desde tierras lejanas para escucharla hablar!
¿Cuáles fueron algunas de sus contribuciones a la ciencia?
Fue más allá con las investigaciones de su padre sobre el movimiento de los astros.
Realizó el comentario de la “Aritmética” de Diofanto, considerado padre del álgebra, que simplificaba y facilitaba las operaciones matemáticas.
Escribió un tratado de ocho libros sobre “Geometría de las Cónicas” de Apolonio donde planteaba nuevos problemas. Además, elaboró un Canon de Astronomía cartografió cuerpos celestes.
Creó varios diseños de mejora para instrumentos como el astrolabio (que mide la posición de los astros), el hidrómetro (que mide el peso de los líquidos) y el hidroscopio (que mide el nivel del agua).
Pionera en la creación de un aerómetro para determinar la densidad relativa de los líquidos
También se la conoce por su trágica muerte
Tenía una ideología clásica fundamentada en conocimientos que muchos cristianos de la época asociaron al paganismo. A pesar de ser fiel defensora de sus creencias, Hipatia respetaba todas las religiones, incluso aceptaba discípulos que compartían otras creencias, fomentando así la tolerancia.
Era una mujer influyente en Alejandría y todos acudían a ella para obtener consejo, pero esto fue visto como una amenaza para los cristianos quienes la asesinaron por bruja y hechicera en el año 450 dC.
Maria Merian
Maria Sybilla Merian combinó ciencia y arte para convertirse en una de las más grandes ilustradoras y entomólogas de todos los tiempos.
Nació en 1647 en Frankfurt, Alemania, en una familia de artistas. En el siglo XV en Europa se carecía de un conocimiento básico sobre los insectos y la gente los solía llamar “las bestias del diablo”. Se creía que los insectos aparecían espontáneamente del polvo, el barro o carne podrida, teoría de la generación espontánea. Desde su infancia coleccionó y dibujó insectos con mucho detalle.
Con sus trabajos revolucionó la comprensión y la clasificación de los insectos en Europa.
Publicó en 1675 su primer libro “New Book of Flowers”.
Publicó en 1679 su libro sobre la metamorfosis, lleno de anotaciones científicas e ilustraciones en detalle.
Documentó muchas nuevas especies de insectos en Sudamérica.
Publicó en 1705 “La metamorfosis de los insectos de Surinam”, que se convirtió en un éxito en toda Europa. Demostró que la transformación de oruga a mariposa también dependía del ecosistema y de plantas específicas.
Viajó a los bosques tropicales de Sudamérica junto a su hija y descubrió un paraíso natural con muchas especies aún desconocidas. ¡documentó muchas nuevas especies de insectos y otros animales exóticos como reptiles! Sin embargo, su viaje terminó pronto al contraer la malaria y volvió a Amsterdam donde, tras años de aportaciones a la ciencia, murió.
Sus escritos también son dignos de mención por reconocer y denunciar el maltrato de los indígenas y africanos esclavizados y la contribución de éstos a su investigación. (Leer en voz alta la nota sobre la planta que hizo haciendo referencia a las propiedades de la planta que utilizan los esclavos para que sus hijos no lo sean)
Mary Anning
Mary Anning fue quien descubrió por primera vez los fósiles del jurásico que revolucionaron completamente la historia de la tierra.
Nació en 1799 en un pequeño pueblo costero de Inglaterra. Desde muy pequeña ayudaba a su padre recolectando fósiles por las escarpadas y resbaladizas de las paredes de la costa jurásica, en una de esas jornadas su padre resbaló y murió.
Mary con solo 11 años se encargó del negocio de fósiles. En esa época nadie hablaba de dinosaurios ni existía la posibilidad de que una especie animal se extinguiera. Sin embargo, los hallazgos de Mary demostraron que la tierra había estado habitada por animales hoy extinguidos y apoyaban la teoría de que en el pasado había existido una “edad de los reptiles”.
A pesar de sus logros científicos, no se le permitió publicar por ser mujer en la Inglaterra victoriana y muchos doctores se apropiaron de sus descubrimientos omitiendo su nombre en las publicaciones.
Durante la última década de su vida comenzó a recibir un salario de la asociación británica para el avance de la ciencia. Y la sociedad geológica de Londres la nombró miembro honorario del museo de Dorset. Murió el 9 de marzo de 1847.
A los 12 años descubrió el primer esqueleto completo de un ictiosaurio (reptil marino con forma de pez y delfín, de hace unos 250 MA).
En 1824 descubrió el esqueleto de un plesiosaurio (reptil marino del Jurásico, de hace unos 160 MA).
Encontró una cámara de tinta seca de un fósil de belemnites relacionándolo con que los belemnites usaban la tinta como defensa al igual que muchos cefalópodos modernos.
Descubrió el primer esqueleto de pterosaurio fuera de Alemania.
Peces fosilizados.
Una forma de avanzar para la humanidad
Y así, al mirar hacia atrás en la historia y reconocer los pasos de quienes desafiaron los límites, nos damos cuenta de que cada avance logrado es una invitación a seguir explorando. Tener referentes femeninos en la ciencia es necesario para imaginar un futuro donde el talento y la pasión no entiendan de géneros. Porque al final, cuando todas las voces tienen espacio, la humanidad entera avanza. Espero que hayáis disfrutado de estas historias, que os haya inspirado curiosidad y recordad que el conocimiento es más fuerte cuando es de todos y para todos. ¡Hasta la próxima!
