Más que historias: Descubre en unas visitas teatralizadas la huella de los maquis en Mataelpino
Hoy en la sección Más que historias conocemos la huella de los “maquis” en la Sierra madrileña y especialmente en la localidad serrana de Mataelpino. Un episodio protagonizado especialmente por Adolfo Lucas Reguillón cuyo sobrenombre en aquella época fue Severo Eubel de la Paz. El episodio histórico y las vivencias de aquellos hombres que lucharon contra el franquismo se reconstruyen ahora en unas visitas teatralizadas. Su organizador, Fernando Peinado, experto en militaría, coleccionismo histórico y seguridad y responsable de Militaria Granada, ha explicado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) en qué consisten las visitas.
Peinado explica que los maquis fueron una especie de oposición escondida en la sierra de Madrid y en este caso en concreto en Mataelpino. En esta localidad se encuentra en lo alto de una montaña la conocida como cueva de los maquis, en la que entre el año 1946 y 1947 hubo hasta 8 personas ocultadas, o emboscadas como se llamaba entonces.
El experto en militaría añade que “fue difícil localizar esa información, pero tras dos años aproximadamente de estudio histórico y de recopilación de datos, conseguimos sacar lo que verdaderamente sucedía, lo que pasaba allí”.
Protagonista de aquella época fue Adolfo Lucas Reguillón, un tipo con una historia apasionante que se puso como sobrenombre Severo Eubel de la Paz. Peinado señala que por ejemplo “fue condenado a muerte por el bando franquista pero también le condenaron a muerte por el propio Partido Comunista, del que era comisario, acusado por sus compañeros de poca beligerancia”.
Peinado añade que era "un hombre, como la mayoría de grandes personalidades, lleno de contradicciones": “Fue comisario político por el PCE y republicano convencido, pero tenía convicciones religiosas muy fuertes. Era una persona analfabeta, pero después de formarse, fue capaz de desarrollar un sistema de enseñanza propio que luego implantó como profesor en la localidad de Foz, cuando después de dejar las armas, huyó a Galicia”.
Visitas teatralizadas
Para conocer aquel episodio, se realizan visitas teatralizadas a la cueva que resguardó a los maquis. Una de ellas es una excursión a la propia cueva de los maquis.
Las visitas teatralizadas son como un viaje en el tiempo. “Cuando pasas por los soportales de la Plaza del pueblo de Mataelpino te transportas a 1946, y gracias a los actores es como si vivieras la experiencia con ellos. Y para ambientar la experiencia hemos conseguido material real de laépoca. Y así podemos conocer ver como era un campamento de los maquis, como se surtían de armas y munición, medicamentos, comida y demás. Con lo cual, es como si lo estuvieras viendo en persona”, explica Fernando Peinado.
Campamento maqui
Teniendo en cuenta que la subida a la cueva de los maquis es difícil y solo se puede hacer si estás en buena forma física, con el fin de que todo el mundo pueda conocer este episodio y a estos personajes se ha organizado un segundo tipo de visitas teatralizada sal Campamento maqui, que tiene lugar en la falda de la montaña en el mismo lugar donde estuvo el emplazamiento.
El organizador añade que “esto nos permite que tengamos más material de época, podemos incluso ver la multicopista que se utilizaba para hacer los pasquines, la publicidad, ver las armas, las camillas, todo el material real. Y este acceso es bastante más sencillo, con lo cual pueden ir menores, personas con discapacidad funcional, o personas mayores; está enfocado a un público más amplio”.