Más que historias: Puentes, molinos, pozos de nieve... descubre el patrimonio del agua de Colmenar Viejo
Decenas de infraestructuras hidráulicas, entre puentes, molinos, batanes, pozos o fuentes, permitieron a los vecinos de Colmenar Viejo acceder al agua, cruzar ríos y riachuelos o aprovechar la fuerza del río Manzanares para tareas diarias
Hoy en la sección Más que historias, conocemos el patrimonio del agua en Colmenar Viejo. En este término municipal, atravesado de norte a sur por el río Manzanares, ha habido construcciones relacionadas con la gestión del agua como puentes, molinos, batanes, fuentes y pozos de nieve, entre otros, de los que ha hablado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) Elvira García Aragón, arqueóloga del Equipo A de Arqueología.
La arqueóloga Elvira García señala que es “un grupo de infraestructuras muy interesantes y que además han sido vitales para los colmenareños de las generaciones pasadas”. Cuenta que “el agua, y todo lo relacionado con ella: fuentes, manantiales, pozos, pilones, norias, puentes, pontones, ingenios hidráulicos, etc., fueron de vital importancia para los colmenareños en el pasado. Además, el agua y su fuerza, tanto del río Manzanares como de sus arroyos, fue fundamental para el desarrollo económico de la localidad”.
Puentes
En cuanto a puentes y pontones, se contabilizan una veintena en el término municipal de Colmenar Viejo de distintos tamaños y cronologías. Se puede destacar por dimensiones los que salvan el río Manzanares, como son el Puente Nuevo del Batán, el Grajal y el de Marmota. Luego también hay otros puentes muy bonitos y muy interesantes también a nivel arquitectónico que están relacionados con la cerca del monte de Viñuelas, que son Moralejo y Bodonal, que además son del siglo XVIII. Y más cerca del casco histórico hay más puentes que podemos descubrir dando un paseo. Por ejemplo, para salvar el arroyo de Tejada se hicieron cinco. El más antiguo, del siglo XVIII, es por el que pasaba el antiguo camino de Colmenar a Madrid. También encontramos varios puentes en el arroyo del Espino, del Pozanco. Alguno de gran belleza, como puede ser el que se llama Arturo Soria, que se construyó en el siglo XX para que llegara el ferrocarril por primera vez a Colmenar Viejo.
Molinos y batanes
Los colmenareños también utilizaron la fuerta del agua, la energía hidráulica para sus quehaceres diarios. La primera mención documental de un molino para moler grano es del siglo XV. Y tanto molinos como batanes tuvieron especial importancia para el desarrollo económico de la ciudadpuesto que se utilizaron en la industria textil.
Elvira García señala que de molinos y batanes quedan menos en pie que de los puentes: “Están en bastante mal estado de conservación así que debería de poderse hacer iniciativas patrimoniales que los recuperaran para mantener estas construcciones del pasado”, explica.
Molinos y batanes se encontraban en el curso del río Manzanares. “Dándose un paseo permite ver unos cuantos, como por ejemplo el Molino Montoya, o el Batán de Cobeña”, dice la arqueóloga.
Fuentes
En Colmenar Viejo también hubo fuentes que en tiempos permitían acceder al agua sin tener que acercarse hasta el río Manzanares. “Las fuentes fosilizaban manantiales o manantíos que se utilizarían desde la fundación de la aldea. Y también hay algunas que aparecen en documentación escrita, que además tienen arquitectura monumental, muy bien trabajada, del siglo XV y XVI. Algunas destacables como la Fuente de los Molineros, también llamada Fuente del Moro, Fuente de la pradera, o una desaparecida muy bonita, la fuente de los serenos... Se complementaban con los pilones y abrevaderos que daban abastecimiento para el ganado y desde luego con los pozos que tendrían no sólo muchas casas particulares sino pozos públicos también para poder tener agua potable.
Pozo de nieve
Colmenar Viejo también contó con un pozo de nieve, uan infraestructura que formaba parte de la red de elementos relacionados con guardar el hielo antes de que hubiera neveras, o la asistencia en tiempos anteriores de fresqueras y bodega sen casa. “Hay un mapa topográfico antiguo en el que aparece reflejado este pozo que se llamaba Pozo Calderón, y que estaba en el entorno de la Ermita de la Soledad, en el sur de la localidad”, explica la arqueóloga.
Aguas minero medicinales
Por último, Colmenar Viejo también contó en su Patrimonio del Agua, con una instalación de aguas mineromedicinales en la zona denominada La Sima, en el límite con San Agustín del Guadalix. Elvira García, señala que en el siglo XIX, en la segunda mitad, estaba todavía en uso. Tenía una captación de agua, una especie de fuente, y luego unas pilas donde la gente se daba unos baños. “Como anécdota interesante, contar que en una documentación aparece recogido como el Ayuntamiento costeaba una parte del precio que había que pagar para ir a la instalación para las familias que no eran pudientes. Y venía incluido como una partida presupuestaria para que pudieran beneficiarse otros colmenareños de estas aguas”, dice la arqueóloga.
Podemos ampliar esta información en el artículo publicado por Elvira García en la revista Estudios de Historia y Patrimonio nº2, correspondiente a 2024.

