Psicología para Más de Uno: Día Mundial del Sida

Aprovechando que mañana 1 de diciembre es el día mundial del SIDA, voy a hablar sobre qué es, cómo afecta en la vida de una persona y los tratamientos que existen hoy en día. En España se calcula que afecta a 150.000 personas de las cuales 1 de cada 5, no está diagnosticada. Según el informe epidemiológico de vigilancia del VIH/SIDA de la dirección general de salud pública del 3 de noviembre informa que, a fecha de 31 octubre de 2020, se tiene constancia que al menos 21.572 personas con residencia en la Comunidad de Madrid presentaban infección por VIH y el 27,8% (5.981) han desarrollado SIDA.

La mayoría de los contagios se han dado en relaciones homosexuales (10.721) frente a las 4.607 personas contagiadas por inyectarse drogas o 4.038 personas contagiadas por mantener relaciones heterosexuales.

Diferencias entre VIH y SIDA 

Es fundamental diferenciar entre VIH Y SIDA. El virus de inmunodefienciencia humana (VIH) es un virus que destruye y daña a las células del sistema inmunitario. Este lo debilita y hace que la persona sea vulnerable ante una serie de infecciones que puede poner en peligro su vida. Una persona infectada por el VIH es seropositiva.

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida, SIDA, es el estado de la infección caracterizado por bajos niveles de defensas y la aparición de infecciones oportunistas.

Tratamiento

Hoy en día es posible combatir el avance del VIH mediante la politerapia, comprendida por tres o mas medicamentos antirretrovirales (conocido como tratamiento antirretroviral de gran actividad o TARGA). Este medicamento no cura la enfermedad, pero hace que el paciente pueda vivir con cierta normalidad, es decir, este medicamento evita que dañe el sistema inmune para que éste siga combatiendo las infecciones.

Hoy día la amenaza de muerte por esta enfermedad ha desaparecido, pero se ha visto sustituida por una condición crónica.

Esta condición crónica supone problemas en la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad, de desgaste emocional y física que a menudo da lugar a sintomatología ansioso-depresiva.

Uno de los objetivos en el tratamiento psicológico es la correcta adhesión al tratamiento farmacológico pautado por los médicos ya que muchas veces los efectos secundarios (dolores de cabeza, diarrea, cambios en el estado de ánimo, erupciones de la piel) de la medicación hace que se encuentren peor aumentando la posibilidad de que dejen de tomarla.

Determinar el impacto de los fármacos en la calidad de vida de estas personas, su adaptación socio-laboral, ver la situación familiar y de pareja, brindarles estrategias de afrontamiento, son las prioridades en la terapia.

Prevención

Las personas que viven con el virus pueden infectar a otras mediante los fluidos corporales como la sangre o por los fluidos de los órganos sexuales (líquido preeyaculatorio, semen o secreción vaginal) y leche materna.

Las medidas recomendadas para evitar el contagio por vía sexual es la utilización del preservativo y evitar mantener relaciones con personas que estén contagiadas.

Mantener relaciones con más de una pareja aumenta el riesgo si no conocemos las enfermedades de estos. 

La transmisión por vía sanguínea puede venir por transfusiones de sangre, utilización de jeringuillas no esterilizadas, trasplantes de órganos, o contacto accidental de heridas abiertas. 

Psicólogos

El papel del psicólogo en la intervención multidisciplinar va a ser necesario en el difícil momento del diagnóstico y en la adaptación a las distintas fases de la enfermedad. Dotará al paciente de estrategias de afrontamiento para enfrentarse a aquellas dificultades físicas, personales y sociales.

Los avances ofrecen una situación completamente distinta a estos pacientes con respecto a cómo era hace unas pocas décadas a nivel social, pero sigue existiendo gran desconocimiento y estigma relacionado con el VIH, por lo que las personas seropositivas tendrán que enfrentarse, casi con toda seguridad, a dificultades familiares sociales y laborales.