Mantenimiento preventivo del coche: lo que la dirección y la suspensión dicen sobre tu vehículo
Los sistemas de dirección y suspensión del coche son fundamentales para la seguridad activa y el confort del vehículo. La razón es que unen la carrocería con las ruedas para absorber impactos y controlar la trayectoria. Pero ambos sistemas deben funcionar bien para que hagan su trabajo. Hoy los Peritos Mobius para la Prevención nos explican la importancia de los mismos. Como perito de Mobius, empresa de servicios que conecta reparación, siniestros, peritación y garantías mecánicas, Gregorio Castaño repasa una serie de recomendaciones para su mantenimiento. Con sus consejos vamos a prevenir averías y por lo tanto tiempos de inmovilización y gastos extras.
Los sistemas de dirección y suspensión forman parte de la seguridad activa del vehículo. Es decir, son elementos que ayudan a prevenir accidentes mientras el coche está circulando. Ambos sistemas trabajan conjuntamente para que el conductor pueda mantener el control del vehículo, garantizar la estabilidad y conducir de forma cómoda y segura.
De hecho son componentes fundamentales que se revisan en la ITV. La razón es que un fallo en cualquiera de ellos puede provocar pérdida de control, desgaste irregular de los neumáticos o incluso accidentes graves.
Para que sirve el Sistema de dirección
La dirección es el sistema encargado de orientar las ruedas delanteras para que el vehículo se desplace hacia la dirección deseada por el conductor. Gracias a ella podemos:
- Tomar curvas con seguridad.
- Circular correctamente por ciudad y carretera.
- Realizar maniobras como aparcar o cambiar de carril.
Cuando el conductor gira el volante, el movimiento se transmite mediante distintos mecanismos hasta las ruedas delanteras, que cambian de orientación.
“Cuando un vehículo va a mantenimiento se miran las rótulas de la dirección: que no tengan holgura, que no haya pérdidas de líquidos y la dirección es hidráulica, que los fuelles de la cremallera de la dirección no estén rotos y que no tenga holguras, que lo que hacen es que van a variar la trayectoria del vehículo y no van a seguir el camino que nosotros queremos.
Atención si el vehículo se desvía
Para que funcione adecuadamente, el sistema de dirección debe responder de manera precisa y suave. Cualquier anomalía puede afectar seriamente a la conducción. Por ejemplo:
- Si el volante está demasiado duro, el conductor tendrá más dificultad para maniobrar.
- Si existen holguras, el coche puede tardar en reaccionar al movimiento del volante.
- Si el vehículo se desvía solo hacia un lado, puede perderse estabilidad.
Por este motivo, es esencial revisar periódicamente el sistema y corregir cualquier fallo cuanto antes.
Señales de que hay una avería
Según explica Gregorio Castaño, hay varias señales que nos avisan de que hay una avería en el sistema de dirección.
- Volante duro
- Demasiada holgura en el volante
- Desviación del vehículo
Además, si el coche se mueve hacia un lado aun llevando el volante recto, normalmente se debe a:
- Mala alineación.
- Desgaste de rótulas.
- Problemas en la cremallera de dirección.
- Algún golpe sufrido por el vehículo.
- Volante torcido
Muchos nos preguntamos qué puede provocar que el sistema de dirección se estropee. Al respecto Castaño responde que golpes en contrabordillos o baches importantes en la carretera. Lo normal es esquivarlos pero si no se ha hecho, Castaño recomienza acudir al taller para ver si ha modificado la dirección o la suspensión.
El Sistema de suspensión
Con respecto a la suspensión es el sistema encargado de absorber las irregularidades del terreno y mantener las ruedas en contacto continuo con el pavimento. Gracias a ella, el coche es más estable, se mejora la comodidad de los ocupantes, y se mantiene una buena adherencia en curvas y frenadas.
“Sin una suspensión adecuada, las ruedas rebotarían constantemente y el vehículo perdería estabilidad lo que resulta peligroso”, dice Castaño..
Elementos que forman la suspensión
La suspensión está compuesta por distintos elementos:
- Amortiguadores
- Muelles o barras de torsión
- Trapecios o brazos oscilantes
- Silent-blocks
Problemas en los amortiguadores
Los amortiguadores son una de las piezas más importantes de la suspensión. Cuando están en mal estado, las ruedas rebotan al pasar por baches, el coche pierde adherencia, y aumenta la distancia de frenado. Además el vehículo se vuelve más difícil de controlar.
Síntomas habituales
¿En qué hay que fijarse que nos puede indicar que la suspensión está dañada? El perito Mobius para la Prevención Gregorio Castaño, da las principales claves.
- Balanceo excesivo del coche (“efecto barco”).
- Pérdida de estabilidad en curvas.
- Fugas de aceite en los amortiguadores.
- Rebotes continuos después de un bache.
- Desgaste de silent-blocks y otros componentes
Los silent-blocks son otra de las partes importantes del sistema de suspensión. Se deterioran con el tiempo debido al uso y las vibraciones. Cuando están dañados, aparecen ruidos metálicos o golpes y la suspensión pierde eficacia. Además puede aumentar el desgaste de otras piezas.
Aunque normalmente no generan un peligro inmediato, sí avisan con antelación mediante ruidos y vibraciones. Ante esto conviene sustituirlos antes de que el problema empeore.
Consecuencias de no reparar la dirección
No solucionar estos problemas puede provocar:
- Mayor riesgo de accidente.
- Pérdida de control del vehículo.
- Desgaste irregular y rápido de los neumáticos.
- Conducción incómoda y peligrosa.
Por ello, ante cualquiera de estos síntomas, es recomendable acudir al taller lo antes posible.