La Iberozona: Selección sexual en los escarabajos buceadores

Los machos ponen un tapón ceroso a las hembras para evitar que se escape el esperma, pero si viene otro macho a fecundarla, se come el tapón, la fecunda y vuelta a poner tapón

Esto se repetía muchas veces y en vez de comerse solo el tapón, llegó un momento que los machos podían incluso comerse a la hembra

Existen gran variedad de escarabajos buceadores, distribuidos en varias familias y posiciones de la cadena alimenticia, estos animales son escarabajos que tienen la capacidad de guardar una pequeña burbuja debajo de sus alas con la que respirar bajo el agua. Y, precisamente de esas alas llamadas élitros de lo que vamos a hablar y de como en algunas familias como los ditiscidos, en este caso en el género Dytiscus estas alas se transforman para evitar problemas conyugales.

Y es que en un tiempo pasado tanto machos como hembras de varias especies, tenían los élitros, las alas duras características de los escarabajos, totalmente lisas, y los machos y las hembras se diferenciaban observando las patas o levantándoles la falda.
Sin embargo, el tiempo y la selección natural, dotó a los machos de fuertes ventosas en las patas con las que sujetarse a las hembras. Esto les aseguraba la reproducción.

Riesgo para la supervivencia de la hembra


El problema llegó para las hembras, en el momento de fecundar, los machos ponen un tapón ceroso a las hembras para evitar que se escape el esperma, pero si viene otro macho a fecundarla, se come el tapón, la fecunda y vuelta a poner tapón.
Esto se repetía muchas veces y en vez de comerse solo el tapón, llegó un momento que los machos podían incluso comerse a la hembra.

Recursos naturales para evitar apareamientos indeseados

Por ello, la selección se reafirmó de nuevo y dotó a algunas hembras de élitros totalmente acanalados que dificultan a los machos la sujeción con las ventosas, pudiendo así librarse de los machos indeseados.
Siempre se creyó que las hembras lisas eran aberraciones porque son raras de encontrar, pero varios estudios demostraron lo dicho anteriormente, que la selección priorizó las alas acanaladas frente a las alas lisas.