¿Cómo se escribe un Diccionario? Estolaje, algora y otras palabras que definen Madrid

La profesora María Arribas explica cómo se recopiló el habla viva de pueblos y oficios de la Comunidad de Madrid

 

Un banco, una historia con María Arribas

Zalagarda, algora, estolaje... Estos son algunos de los términos que representan el legado de la Comunidad de Madrid. El habla cotidiano, las palabras que pasan de manera oral de una generación a otros o incluso los saberes que se pierden por su propia desaparición -como algunas jergas laborales- se quedan en un limbo que la lengua y la cultura busca atesorar.

Es lo el caso del Diccionario de Madrileñismos, editado por Ediciones la Librería y cuyo autor, Manuel Alvar Ezquerra, falleció el pasado 2020. Sin embargo, María Arribas, procedente de Colmenar Viejo, colaboró estrechamente con el autor alrededor de 2006, uno de los años en los que se llevó a cabo el trabajo. ¿Cómo se busca en este diccionario? ¿Qué palabras se pueden encontrar? ¿Cómo se crea de cero un diccionario? 

Para la creación de un diccionario, Arribas señala que lo primero que se hizo fue un vaciado (una búsqueda exhaustiva en las distintas fuentes) de obras literarias, revistas de dialectología, estudios monográficos... De hecho, una curiosidad es que precisamente se revisaron obras como las de Arniches, Mesonero Romanos o Galdós o Pío Baroja (aunque no sean madrileños como tal), por su naturaleza de literatura castiza. 

Sin embargo, poco tardaron en darse cuenta de la importancia de la vida cotidiana, además de la literatura, la flora y la fauna, y los oficios. Para ello, se lanzaron a las encuestas y las entrevistas. Por ejemplo palabras referentes al pastoreo salieron de una entrevista que realizó Arribas en la que obtuvo resultados como términos referentes a la "cría, al cuidado, a las enfermedades, a la lana...", señala. 

"Me topé con la lengua viva", afirma Arribas. Ella señala que aprendió mucho acerca de una vida que ella reconoce desconocer, "tenían una memoria prodigiosa", afirma. Se refiere a sus fuentes, a los y las habitantes de los diversos municipios de Madrid que le contaron su habla, cómo se referían a las cosas, su manera, de algún modo, de ver su alrededor.