Biorresiduos, qué son y que beneficios tiene su reciclaje para el planeta
Los biorresiduos son parte importante de los residuos que se generan en el hogar y pieza clave en los planes de reutilización y reciclaje impulsados por las autoridades para darle un nuevo uso. Pero, ¿qué tipos de biorresiduos hay, qué características tienen? ¿Cómo se reciclan? En este artículo damos solución a estas preguntas.
Los biorresiduos son los residuos orgánicos de origen vegetal y animal que son biodegradables; es decir que se descomponen de manera natural y que gestionados de forma separada, pueden ser reciclados y convertidos en energía verde, combustible o abono.
Su importancia es vital, tanto por el número de toneladas que se generan en hogares, hostelería y e industria, como por el resultado de su valoración; es decir la transformación en recursos valiosos.
Según una reciente entrevista de la Directora General de Transición Energética de la Comunidad de Madrid, Cristina Aparicio, “los biorresiduos que generamos en los hogares madrileños representan alrededor del 20% de los residuos totales que generamos”. Aparicio añade que en 2023 gracias al contenedor marrón se recogieron 270.000 toneladas. Por otro lado las toneladas recogidas han ido en aumento desde 2018, cuando comenzó la recogida selectiva en Madrid.
Qué características tienen los biorresiduos
Los biorresiduos es una fracción singular dentro de los residuos que se generamos. En primer lugar no es una fracción uniforme, por su naturaleza y origen, ni en tipología ni en composición. Y además está sujeta a hábitos alimentarios a cambios estacionales.
Además, según explica en un informe el ministerio de Transicion Ecológica y Reto Demográfico, es el más inestable de los residuos de competencia municipal debido a su elevado contenido en agua (alrededor del 80% de su peso) y en materia orgánica (contiene hidratos de carbono, proteínas y grasas).
Su densidad y grado de humedad puede presentar variaciones vinculadas a cambios producidos en la composición de los materiales que la forman.
Así mismo, el biorresiduo es fácilmente degradable por los microorganismos lo que generan lixiviados y malos olores. De ahí que en los planes que impulsan la reutilización de residuos se priorice en las plantas de tratamiento de biorresiduos la implantación de tecnología para reducir estos efectos.
Qué tipos de biorresiduos existen
Dentro de los biorresiduos hay diferentes tipos:
- Restos de comida y restos de preparación de la comida (cocinados o crudos), como pieles y restos de fruta y verdura, huesos y restos de carne, espinas y restos de pescados así como caparacones y conchas de mariscos; cáscaras de huevo y pieles y cáscaras de frutos secos; restos de comida y comida en mal estado, restos de pan; y posos de café y restos de infusiones.
- Restos vegetales de pequeñas dimensiones: ramos marchitos, flores y hojas secas, malas hierbas, césped y pequeñas ramas de poda y hojarasca; residuos de papel, papel de cocina sucio, servilletas de papel sucias y pañuelos de papel.
- Materiales compostables, como bolsas y otros materiales compostables.
- Otros materiales: tapones de corcho, serrín, astillas y virutas de madera natural, mondadientes y palos de helado, palillos de comida china o de cocinar pinchos; o excrementos de animales domésticos in lechos ni arenas absorbentes.
Mejor separados
Si bien existen experiencias donde se limita la tipología de residuos orgánicos considerados aptos para la recogida separada a únicamente residuos vegetales, o bien, sólo crudos pero no cocinados, esto reduce los beneficios y las ventajas potenciales de su gestión. Además no evita la necesidad de gestionar adecuadamente el resto de la fracción orgánica que permanecerá en la fracción resto.
Una vez generados, la recogida separada de los biorresiduos es un requisito para su adecuado reciclaje y, por tanto, para su aprovechamiento posterior.
Beneficios del reciclaje de biorresiduos
La gestión de los residuos para su reciclaje tiene beneficios sociales, ambientales y económicos.
- Producción de energía renovable (biogás como biocombustible utilizado directamente o para la obtención de energía eléctrica).
- Reducción sustancial de las cantidades de materiales biodegradables depositados en vertedero (tanto directamente como contenidos en los rechazos de planta) y, por tanto, reducción de las emisiones de GEI y de las necesidades de espacio en dichas instalaciones.
- Menores entradas de materia orgánica a las plantas incineradoras y, por tanto, diseño de plantas de menor capacidad y con mayor aprovechamiento energético al reducirse la humedad de los residuos tratados.
- Aumento de los niveles de recogida y calidad del resto de fracciones recogidas separadamente, con un incremento la recuperación de materiales y de las tasas de reciclado en su conjunto (supone en general un ahorro de energía y emisiones).
- Aumento de la sensibilización ciudadana en relación a la gestión de los residuos y a la protección del medio ambiente. Impacto positivo limitado sobre el empleo con la creación de nuevos puestos de trabajo en el sector de la recogida y tratamiento.
