Este gallinero didáctico en Madrid acerca al mundo de las gallinas y recupera una raza en extinción
Con motivo del día internacional de los animales de granja, hoy conocemos La Gallinera, un gallinero didáctico situado en San Agustín del Guadalix, que acerca el mundo de las gallinas al gran público, especialmente los más jóvenes. Además su fundadora Alicia Llorente se ha marcado como fin recuperar una raza en peligro de extinción, la gallina negra castellana, que fue la principal protagonista de los gallineros de muchos pueblos castellanos hace unas décadas, pero que luego cayó en desuso. Alicia Llorente ha recibido a Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) en las instalaciones de la Gallinera en el Camino de Correcaballos.
Divulgación de bienestar animal
Llorente explica que “comenzó como un proyecto de divulgación de bienestar animal. Entré en contacto con la asociación Ganeca y y a través de ahí conocí una raza autóctona, la gallina negra castellana, de la que me enamoré”.
Esta raza era muy común en el pasado pero actualmente quedan muy pocos ejemplares. “Está en peligro de extinción. Antes era más común ver este tipo de gallina en los pueblos castellanos, pero en los años 30 y 40 del siglo pasado, empresas comenzaron a hacer cruces para tener gallinas más ponedoras. Llegó la gallina roja, que es más ponedora, y a los ganaderos les resultó mejor tener otra que ponía más huevos”.
Llorente cuenta que gracias a un programa del ministerio se encontró ejemplares en algunos gallineros, se seleccionó los que representaban mejor el estándar de la raza y a partir de ahí comenzó la labor de Ganeca dar a conocer estos animales.
En La Gallinera, se han unido a esta divulgación. Crían ejemplares de gallina negra castellana, y la dan a conocer mediante visitas guiadas de escolares, o de otros colectivos. Y en estas visitas les hablan de curiosidades de dicho animal.
“La gallina es un ave muy corriente pero muy desconocido en general por el gran público. No sabemos que nos viene a saludar por la mañana, que es muy curioso y que tiene sus costumbres, como dormir en los árboles. Es un animal que necesita mucho sol, tierra para escarbar, terreno para hacer hoyos porque se dan baños de polvo. Estos últimos sirven como método antiparasitario y además parece que le dan mucho ‘gustito’, como si te dieras un baño”, explica Alicia Llorente.
“En La Gallinera no hacemos producción de huevos, no nos dedicamos a esto. Es más bien un gallinero didáctico”, dice la fundadora de esta iniciativa.
Otras actividades didácticas
Más allá de las visitas, La Gallinera promoeve el apadrinamiento de gallinas o bien incluso una actividad por la que cualquier familia puede tener durante unos días un huevo fertilizado del que saldrá finalmente un pollito. “Así los más jóvenes pueden ver como es ese proceso natural que muchos desconocen y ni siquiera han llegado a ver en documentales”, explica Llorente.
También tener en casa dichos huevos blancos de los que salen pollitos negros es todo un descubrimiento. “A muchos peques les rompen los esquemas hacer este descubrimiento”, explica la fundadora de La Gallinera.