Kiko Moreno, director de orquesta de Colmenar Viejo: "La música es casi un deber moral"
"La parte más bonita del trabajo es toda", así habla Kiko Moreno de su labor. No se trata de una afirmación habitual, igual que no lo es su día a día.
Este joven colmenareño, con poco más de treinta años, es director artístico y musical de la Orquesta Sinfónica Villa de Colmenar Viejo y de la Joven Orquesta de Estudiantes y Colegios Mayores (JOECOM).
En 2026 asumirá además el cargo de director asistente residente en la ABAO Bilbao Ópera.
Aunque siempre hay luces y sombras en cada oficio, Moreno tiene claro que la música "es lucrativa" en muchísimos aspectos y que es casi "un deber moral".
“Prometo dejar de hacer algo cuando deje de disfrutarlo” es su lema, y lo confirma a este medio en una conversación, ya que es una declaración que resume su forma de entender la música y la vida.
Un inicio en el viento
Kiko Moreno empezó como trompetista en la banda Colmenar Viejo cuando apenas tenía diez años. Desde entonces, le fue "picando el gusanillo de la dirección" y así empezó dirigiendo la Banda Juvenil.
Compagina su labor en las orquestas con la docencia, impartiendo conferencias en la Universidad Autónoma de Madrid y la Carlos III, y dirigiendo incluso una pequeña orquestina de boleros con músicos jubilados.
Su próxima aventura será Kuwait, donde viajará junto a la Orquesta de Colmenar Viejo. En ella, no tiene duda de que no habrá tiempo para el turismo, ya que tienen una agenda absolutamente llena.
Falta de inversión a nivel nacional
Durante la entrevista, Moreno no elude uno de los grandes problemas del sector: la falta de inversión y apoyo institucional a la cultura. “Vivir de la música en España es una heroicidad”, reconoce.
La escasez de presupuestos y la precariedad obligan a muchos jóvenes talentos a marcharse fuera. De hecho, él mismo conoce a muchos amigos suyos en esas circunstancias: "un grandísimo porcentaje de amigos que estudiaron conmigo la carrera, que se han tenido que ir a otros países a vivir de la música, porque aquí en España es una heroicidad y es una cuestión de ser muy afortunado y tener mucha suerte"
Un grandísimo porcentaje de amigos que estudiaron conmigo la carrera, que se han tenido que ir a otros países a vivir de la música, porque aquí en España es una heroicidad
Aun así, el director mantiene un discurso optimista: “La música no es un negocio, es un deber moral".
De hecho, los ensayos, las horas de estudio en soledad y la preparación previa son la parte más ardua del trabajo "tomando decisiones, buscando versiones, comparando versiones, encontrando erratas, buscando información...". Sin embargo, todo ello para él merece la pena cuando llegan los ensayos.
El repertorio
Su repertorio varía según la formación: de Beethoven y Vivaldi con la JOECOM a obras más populares o incluso bandas sonoras para acercar la música clásica a nuevos públicos. En Colmenar Viejo, además, impulsa un concurso nacional de composición para dar voz a jóvenes creadores.
“La parte más bonita del trabajo es toda”, asegura.

